Amethyst



October 13, 2005

Despuès de la entrega

Picture012 copy.jpg

Foto- Julie Andrade



Después de la entrega, quedamos serenos satisfechos y exhaustos. Me acomodaste en tu pecho y no querías dejar de sentir la desnudez de mi piel junto a la tuya. Me sentí tan llena de tu alma que deseaba gritarte cuanto te amaba. Después de la larga entrega como hombre al fin, tu fisiología pudo mas que tu deseo de seguir amandome y te dormiste profundo. Después de la entrega, susurrando entre lo dientes y con mucho cuidado, de no despertar tu placentero sueño te dije, te amo. Enseguida, regresaste del camino lúcido del sueño, me observaste, me besaste y aun sujetada por tus fuertes y dominantes brazos, con tu voz ronca, me exclamaste un te amo, tan firme, que penetro mi ser. Hay veces que las frases de amor no son necesarias. Cuando el tiempo y los años pasan, los gestos de amor, valen mas que las palabras. Pero esta vez, era necesidad sobrenatural que me turbaba. Ansia absoluta de los sentidos y de la piel desnuda. El oír de tus labios delgados, ese te quiero y ese te amo solemne. Hicieron entrada así, los besos intensos y caricias exorbitantes. Comenzó una grandiosa entrega, única sin tiempo y ni siquiera años. Crudos eran los besos de fuego que querían abrasar tu existencia. Encaminaste tu boca en besos melosos de terciopelo. Mimos perversos por las curvas de mi silueta a punto de combustión. Provocando dejar al lado la fineza de ser una dama. Alimentando el impulso animal que siempre tenemos coleccionados en el baúl de las pasiones. Después de la entrega se manifestaron los sentidos eufóricos, hasta llegar a la demencia del placer interminable.

LaPutanga, LaJula







Posted by at October 13, 2005 12:22 PM
Comments
Post a comment









Remember personal info?