Debo hacerles una confesión y es que estoy completamente adicta a el. Tenemos una relación muy controversial. Unos dias lo odio a muerte y otros dias lo amo, porque me hace sentir de maravilla. Cada día con el, es un reencuentro, como si fuera la primera vez. Nunca quiero llegar a sus brazos por miedo, porque a veces es muy pesado y bruto y me provoca dolor. Hablo del otro, el que me toma en sus manos y me mueve todas las extremidades. Pareciera un matrimonio problemático el y yo. Pero soy suya sin papeles.Soy libre y cadezco de contratos. Me entrego porque me da la real gana. Masoquista diría yo, porque estoy completamente adicta a el. Si, parejas que existen mil años juntos peleando y siempre que copulan , se renuevan con energía y continúan de la mano, como si nada malo pasara. Me siento tan bien en sus brazos que no puedo dejarlo porque mi cuerpo lo añora. Mi esposo va conmigo siempre, ya que creo que el sufre del mismo mal. El peluzo es otro masoquista. Al principio hace exactamente un año,, yo lo hacia a solas con el. Pero como la relación con el, se puso un poco conflictiva, llevo 9 meses compartiendo del conflicto junto al peluzo. Nueve meses y el crio de esta relación tormentosa han sido marcadas en curvas peligrosas. Así los tres, con mas energía nos acompañamos en el mutuo placer, nos motivamos y hacemos nuestro "threesome" en las tardes. El peluzo a ritmo, con su libro, se escapa el dolor leyendo sus letras de novelas de literatura y sus revistas de fotografía. Porque a Luis, le facina la tortura, en especial la tortura de piernas. La Jula con libros, revistas y con suma cantidad de agua para apaciguar la sed que causa el condenado, no es suficiente, para calmar el ardor de los músculos. Lo único que me escapa del dolor de la intensidad de el movimiento, es mi música urbana. Olga Tañon con sus merengues sabrosos y Don Omar con regeatòn. Como quien no quiere la cosa. me escapo, mientras brinco mas fuerte con su música y con su ritmo pegajoso. Cuando voy a diario a verlo a el, lo único que me impulsa hacia sus brazos es la adicción.El sentir de la sangre caliente que late.Sentirme viva. Juntos el peluzo y yo en los brazos de el, nos renovamos a diario, recargandonos con grandiosa vitalidad y energía. Hoy con mis curvas peligrosas estoy agradecida y por eso debo confesarte gimnasio que te usamos a drede, para nuestro beneficio de plena salud.
LaJula
Posted by at September 29, 2005 11:04 AM