
Jera-9-6-05
Todo huele a nuevo cuando empezamos la escuela . Recuerdo el olor a libros y libretas nuevas. Mi lonchera azulita de Los Beatles . La goma de borrar rosada con olor a melón.Las largas filas en el salón, para sacarle punta al lápiz nuevo. Como nos observabamos unos a otros despues de estar fuera de clases en verano. Mi horrible uniforme de cuadritos marrón, el cual me dejo traumada, hasta este año, sin usar el color marrón en mis atuendos. Mientras recuerdo todo esto, no dejo de pensar la tristeza que me dá cuando mis hijos regresan a la escuela. Por eso escribí esto del egoísmo. El puro egoísmo de madre no quiere que los pajaritos se vayan del nido. Realizando esto me siento un poquito mas animada envuelta en mis recuerdos de cuando era yo la que asistía a la escuela el primer día, después de un caluroso y bello verano. Cuando era nena, mami me llevaba a Gonzalez Padín en el Viejo San Juan a comprarme mi uniforme color marrón de cuaditos. Mis zapatos tenían que ser de marca Buster Brown. Si no los encontraba en Padín, nos ibamos en la guagua por 25 centavos con aire acondicionado, o por 10 centavos sin aire, hacía Santurce. En Santurce visitábamos la tienda Almacenes González, en busca de los zapatos redonditos cerrados de Buster Brown. Para mi era una aventura dar estos paseos de San Juan a Santurce. Siempre mami me compraba los zapatos una talla mas grande, cosa que me duraran todo el año.Recuerdo que para comprarme las medias, no me las media en los pies, si no en los puños de las manos. Mami nunca fallaba porque las medias me quedaban perfectas. Esa técnica de mami la uso todavía con mis hijos. Así que hoy, echaré a un lado, mi melancolía egoista de madre. Me iré junto a Luis a ver que mas precisan mis niños, cosa que mañana no tenga que salir corriendo a comprar. Aunque trate de evitarlo hoy, siempre sucede, porque se olvida algo. Mañana esperaré a mis hijos recibiendolos con mi receta única, del delicioso bizcocho de chocolate que tanto les gusta y con las ansias de que me cuenten sus nuevas aventuras en el colegio. Amaris entra a la escuela intermedia y Adriel a su tercer año de escuela superior.
Jula