Siempre fui la nena de papi. La única que lo convencía. Jamás me dio una nalgada. Siempre le dejaba a mami la arduosa tarea de disciplina. Porque no quería quedar mal conmigo. Mi padre fue un hombre de un caracter complicado. Cambiaba de humor en un instante. Antes no comprendía el porque. Mami decía, "mijo, es que siempre andas a la defensiva". El sonreía, se iba a su cuarto sin decir nada. Ahora sé porque era así. Veía más allá de los sucesos, entonces se retractaba a su habitacíón, antes que pasara lo inevitable. Ahora comprendo tantas cosas. Desgraciadamente es muy tarde para apoyarlo. Siempre traía una sonrisa en la cara. Tomaba y fumaba cigarros solo cuando tenía un buen negocio. Siempre la celebración de dicho negocio era en casa y el se encargaba de todos lo arreglos. Disfrutaba de brindar con mami su buena fortuna. Si se daba sus copitas de más se despedía y no molestaba a nadie con majaderías. Era super pegajoso con todos en casa y volvía loca a mami porque siempre la perseguía con sus cariños a toda hora. Solo escucha el gritar de mami cuando el la sorprendía calladito en la cocina. Ella solo decía "Robert déjame tranquila" y era como que el sí para el molestarla más con sus cariños. Me enseñó a amar a los animales y la naturaleza. Siempre adoptabamos los gatos desamparados del vecindario y los alimentabamos. Los pajaritos lastimados eran curados por él. Había veces que se amanecía dandole una especie de suero que preparaba en casa y se lo daba de a gotas.
Papi me enseño de niña a defenderme como si fuera un varón porque el decía "no quiero que con mi nena se meta nadie". Seguramente estaba frustrado de no tener un varón. Cuando me hablaba de un tema serio me hablaba como si fuera adulto pero a la misma vez con una sensibilidad y cautela. Jamás me censuro nada. Desde niña se dedicaba a enseñarme de más y a ser autosuficiente. El me díó el poder y libertad de ser fuerte por dentro y por fuera. Siempre tuvo discusiones con mami por eso de que las nenas no hacen eso Robert, pero el siempre tuvo sus mañas para convencerla. Aunque lo criticaba de niña, me enseño la apreciacíon de toda clase de música y arte, buen vestir, modales y cocina internacional. Pero lo más importante que me enseño mi papi es a amar incondicionalmente, aceptando la gente con sus defectos y virtudes.
Salud papi que estás allá con La Diosa y Los Angeles, riéndote a carcajadas con mami de los peces de colores.
Siempre seré tu nena y sé que todavía estas conmigo porque te siento en mi hogar. Besos,
Julie
Posted by at June 19, 2005 3:11 PM | TrackBack