Sparhawk, o rompiendo barreras idiomáticas

Hace casi veinte años crucé fronteras y me instalé en el Norte. Vine a hacerme la América que me fue negada en otras partes. Lugares en los que todavía existe la relación “maestro-aprendiz”, esa que amarra tanta iniciativa y donde la espontaneidad de empresas trata de suprimirse por lo establecido. Lugares donde el destacarse se obtiene más por herencia que por mérito. Pero en fin, volvamos a lo del título. Decía que vine al Norte, si, pero también vine a un país con un idioma que no era el mio, sabiendo desde el vamos que para obtener resultados que no fueran tan miserables o peor que lo que se dejaba atrás, había que aprender el idioma. Mi inglés, simplemente no existía, es decir, no más allá de lo que se aprende en la secundaria (que en realidad es más para reirse de la profesora que para aprender algo.)
Lo que sí me traje a cuestas fue avidez por la lectura. Entre otros géneros, la Fantasía y la Ciencia Ficción, son de mis favoritos. En 1986, año en que vine los EEUU, había pocos libros en español disponibles y mucho menos en los géneros que apunto arriba. ¡No me iba a quedar sin leer! A pesar de que me dispuse a escuchar y ver programas en inglés, solamente, por años, eso no es suficiente ni le alimenta las neuronas a nadie. Así que empecé a comprarme libros de Fantasía en inglés, junto con el mejor diccionario bilingüe, Inglés-Español, que pude encontrar. Con la constante siendo el diccionario, por más de dos años estuve acarreando y leyendo dos libros a la vez.
Siempre digo que tuve el mejor profesor de inglés a distancia que se pueda encontrar; él es David Eddings. Apenas tuve unos pesos para comprar un libro, fui a la librería más cercana y a la sección de Fantasía y C.F. Ya había leído la trilogía de Tolkien, “El señor de los anillos”, dos veces en español; quería más del mismo estilo y mis ojos cayeron en los libros de la serie The Belgariad. Compré el primero, Pawn of Prophecy, para ver con qué me encontraba. De más está decir, quedé fascinado, la serie es para mi uno de los mejores ejemplos de la literatura de Fantasía: personajes bien descriptos y complejos, lleno de aventuras y de magia y también con mucho humor. De a poco los compré y los leí todos, incluyendo los de la serie The Malloreon que es una continuación del Belgariad. Más aun, creo que no me queda nada por leer de Eddings…

El pseudónimo que uso en esta bitácora y otros lados, Sparhawk, lo adopté hace mucho tiempo y proviene del heroe de la serie The Elenium, también de Eddings.
Ese es el misterio detrás del nombre que uso. Una de las pequeñas victorias que puedo reclamar como mias es que no solo aprendí el inglés bien, sino que es lo suficientemente bueno como para escribir prosa con el. El que quiere, realmente puede.

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